“La soledad es personal y es también política. La soledad es colectiva: es una ciudad. En cuanto a cómo habitarla, no hay reglas y tampoco ninguna necesidad de sentir vergüenza; lo que hay que hacer es recordar que la persecución de la felicidad individual no está por encima de nuestras obligaciones para con los demás ni nos exime de ellas. Estamos juntos en esta acumulación de cicatrices, en este mundo de objetos, en este refugio físico y temporal que con […]