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Descubriendo a André Kertész

Autorretrato, Paris 1927 © André Kertész

El 27 de septiembre de 1985 falleció en Nueva York uno de los pioneros de la fotografía, a la edad de 91 años. Así titulaba la noticia el New York Times el día 30 de septiembre de 1985.

Toda una vida dedicada a la fotografía de la que siempre se consideró un aficionado.

“Soy un aficionado y tengo la intención de seguir siéndolo toda mi vida. Atribuyo a la fotografía la tarea de registrar la naturaleza real de las cosas, su interior, su vida. El arte del fotógrafo es un descubrimiento continuo que requiere paciencia y tiempo. Una fotografía saca su belleza de la verdad con la que está marcada. Por esta misma razón, rechazo todos los trucos del oficio y el virtuosismo profesional que podrían hacer que traicione mi carrera. Tan pronto como encuentre un tema que me interese, lo dejo a la lente para grabarlo con la verdad. ¡Mira a los periodistas y al fotógrafo aficionado! Ambos tienen un solo objetivo; para grabar una memoria o un documento. Y eso es pura fotografía.”

Kertész fue un FOTÓGRAFO con mayúsculas y una fuente de inspiración para muchos. Desde su juventud, en su hungría natal, le coge el gusto a la fotografía para la que tiene una sensibilidad especial (se considera él mismo un fotógrafo de nacimiento). Con 20 años es movilizado en la Primera Guerra Mundial y decide fotografiar la vida cotidiana de los soldados en el frente. Herido de gravedad, pasa un año recuperándose. La guerra finaliza y su padre había fallecido así que necesita trabajar y lo hace en distintas ocupaciones pero insiste que quiere dedicarse a la fotografía, algo que no estaba muy bien visto en su entorno familiar. Supongo que fue tan insistente que terminó convenciendo a su familia para que le dejaran seguir ese camino. Hungría se le quedaba pequeña y las noticias de Paris parecían más alentadoras así que, cogió lo poco que tenía y en 1925 se fue para allá:

“A principios de la década de 1920, París se convirtió en un nuevo centro de promoción de vanguardia y, sin lugar a dudas, un cruce de caminos de la Nueva Fotografía en Europa. La capital francesa se convierte en un lugar de encuentros e intercambios para fotógrafos de diferentes nacionalidades y horizontes, ya que representa un modelo de modernidad y esperanza económica” (1)

Estudio de Mondrian en Paris 1926 © Andre Kertesz

Su aventura en Paris comienza en el barrio de Montparnasse donde toma contacto con otros paisanos como Ergy Landau, François Kollar, Emeric Feher, Brassaï, Izis (Isräels Bidermanas), Germaine Krull, Moholy Nagy o Robert Capa. Se mezcla con artistas y escritores como Mondrian, Chagall, Zadkine, Foujita, Colette, etc. Comienza a fotografiar a sus amigos húngaros, los estudios de diversos artistas, así como escenas callejeras.

En 1926, su hermano Jenö le escribió una carta desde Argentina en la que le dice: “Estamos predestinados para algo, y tarde o temprano este destino se hará realidad … Lo que más me alegra es que te hayas convertido en fotógrafo … así serás un hombre feliz. (2)

Entre 1928 y 1935 trabaja para diversas revistas francesas y alemanas de las que recibe multiples encargos aunque él sigue coleccionando sus pequeños detalles de lo cotidiano, fiel a su principio de nunca dejar de ser un aficionado: “Mi fotografía es como un verdadero diario íntimo visual…Un medio para expresar y describir mi vida, de la misma manera que los poetas y los escritores describen sus experiencias de la vida”. En 1935 escribe una carta a su hermano Jenö: “Moralmente, he triunfado pero mejor no hablo de las recompensas materiales”

 

Burlesque dancer 1926 © André Kertész

En 1936 recibe un encargo para hacer un trabajo en Estados Unidos que le supondrá unos ingresos de 4000$ al año, una oferta que acepta y le lleva a Nueva York, pensando que estaría unos dos años. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial y, siendo de origen judio, le resulta imposible regresar a Paris. Todos los negativos que había dejado al cuidado de una amiga desaparecen (sólo recuperará un 40% de estos negativos en 1963). Como dice Oscar Colorado: “André Kertész emigró a Estados Unidos en octubre de 1936 pero la mudanza no le favoreció: Los americanos le ignoraron y, peor aún, por su origen húngaro le prohibieron difundir su trabajo hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX. Si París había adoptado a Kertész, América pretendía adaptarlo” Lo que parece cierto es que la decisión de emigrar a Estados Unidos probablemente salvó su vida y la de su esposa, Elisabeth.

En cualquier caso, de 1936 a 1947 serán los años más oscuros para la pareja. Prisionero en un entorno que le marginaba. No podía regresar a Paris y en Estados Unidos, debido a su origen húngaro no tenía trabajo. Tiempos de escasez, enfermedad y dificultades económicas. En 1939 Alexander King, entonces editor de la revista Life, lo comentaba en un artículo de la revista Minicam titulado “Are Editors Vandals?” : “Kertesz, uno de los inventores del foto-reportaje técnico. . . nunca ha podido colocar nada de este trabajo reflexivo y serio en ninguna publicación estadounidense. … Estoy convencido de que, al menos por el momento, no hay mercado para algunos de los mejores trabajos de (el fotógrafo inteligente). Los editores creen que el público no está interesado en tales imágenes “. (3)

Hay una hermosa fotografía titulada el Tulipán Melancólico que hizo en 1939 de la que más tarde dijo: como él, joven y fresco, pero tristemente marchito antes de tiempo” en referencia a esos años. (4)

A partir de 1947 las cosas empiezan a cambiar un poco y firma un contrato para trabajar en House and Garden. No sé muy bien cómo se sentiría Kertész viajando por Estados Unidos para fotografiar las casas de la gente rica pero se trataba de un contrato de unos 10.000 $ anuales que se alargó durante 14 años. En 1964 aparece John Szarkowsky (Director de fotografía del MoMA) y se inaugura su primera exposición en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, tenía 70 años y empieza a tener un reconocimiento internacional.

En 1977 fallece su mujer Élisabeth y comienza a hacer fotos con una Polaroid en su apartamento de Washington Square, en lo que puede ser un homenaje a la persona que le acompañó durante tantos años.

El 30 de Marzo de 1984 André Kertész dona toda su obra al estado francés. Se trata de 100.000 negativos en blaco y negro, 15000 diapositivas en color, la correspondencia del autor y varios documentos.

Algunas citas sobre André Kertész que ayudan a entender la persona y su obra

Henri Cartier-Bresson (5): “Cada vez que Kertész dispara el obturador, siento latir su corazón”

Paul Dermée (6): le dedica un poema en 1927 con motivo de su primera exposición en Paris:

Ojos infantiles en los que cada mirada es la primera;
que ven al gran rey desnudo, cuando está vestido de mentiras;
que se asustan por los fantasmas envueltos en lonas
                                 que rondan los muelles del Sena;
que se deleitan con nuevas imágenes que, sin malicia,
                        crean tres sillas al sol en los Jardines de Luxemburgo,
La puerta de Mondriaan que se abre a una escalera,
Los anteojos arrojados sobre una mesa junto a una pipa.
no hay organización, ni arreglo, ni engaño,
                                           no hay adornos,
tu técnica es tan leal, tan incorruptible como tu visión.
en este refugio para ciegos, Kertész es un clarividente.

Gyula Halász (Brassaï) Artículo publicado en abril de 1963 en la revista Camera Magazine: “Todavía no era fotógrafo, ni siquiera soñaba con la forografía que ignoraba e incluso desdeñaba en aquella época, cuando, alrededor de 1926, conocí a André Kertész … André tenía dos cualidades esenciales para un gran fotógrafo: una insaciable curiosidad por el mundo, la vida y la gente y un preciso sentido de la forma…Es muy raro encontrar estas dos cualidades en una misma persona”

Maria Giovanna Eisner, fundadora de la Agencia Magnum, en una entrevista realizada en 1944 recordó la inauguración de una exposición en París de 1934 en la que se mostraba el trabajo de diez fotógrafos europeos, entre los que estaba Kertész: “… André Kertész, no era solo “otro colega” más para la generación más joven de fotógrafos franceses. Fue respetado y admirado, con casi la veneración que se supone que los jóvenes deben tener para la vejez. Sin embargo, Kertesz en el momento de esta exposición tan sólo tenía cuarenta años”

John Szarkowski, en 1964: “Desde el principio, Kertesz estaba comprometido con la cámara pequeña. No le importaba mucho la máxima nitidez en la imagen. Para él, la fotografía no significaba la revelación precisa y sutil de la superficie de las cosas; significaba capturar la esencia de una situación

 

Nageur sous l’eau, Esztergom, Hongrie, 1917 © André Kertész

Mi punto de vista: La semana pasada visité, en el FOAM de Amsterdam, una buena exposición sobre Kertész en la que pude disfrutar del inmenso trabajo que ha realizado este fotógrafo, con una mirada tan particular y, sobre todo tan ecléctica. Los fotógrafos como Kertész viven con enorme pasión la fotografía y esto me resulta muy inspirador. También resulta inspiradora su idea de sentirse un permanente “aficionado”. Tomó decisiones arriesgadas que le colocaron en situaciones difíciles pero se mantuvo fiel a esta idea. Hay autores que dividen su trabajo en tres momentos: Hungría, París y Nueva York. Otros hablan de Kertész como fotógrafo surrealista, constructivista…yo creo, por un lado, que la esencia de su obra es siempre la misma y lo que cambian son, evidentemente, los escenarios. Y por otro lado que los movimientos artísticos se apropiaron un poco de la obra de Kertész en función de sus intereses. Su fotografía no tiene que ver con el lugar que habita sino, más bien, con sus propias inquietudes y se mantiene fiel a ellas. En su entrevista en la BBC, transmite ese punto de melancolía y una cierta pena porque su obra no haya sido reconocida antes. En toda su trayectoria he podido observar esa pasión por transmitir poesía en las imágenes. Como bien decía Cartier-Bresson: “todos le debemos algo a Kertész“, incluso Chema Madoz. Un Maestro de maestros que afirmaba: “Mi inglés es malo. Mi francés es malo. La fotografía es mi único idioma”

Nota: Créditos de las imágenes: Ministère de la Culture et de la Communication / Médiathèque de l’architecture et du patrimoine, Dist Rmn © Donación de André Kertész. Actualmente se puede visitar una exposición de su obra en el FOAM (FotografieMuseum Amsterdam) hasta el día 10 de enero de 2018.

Las fotos utilizadas en este post fueron hechas por André Kertész. Este trabajo no tiene fines lucrativos, ni comerciales. Su único propósito es promover el conocimiento de la fotografía a través del estudio y la investigación de los autores y permitir a más personas el acceso a esta información de manera fácil y ordenada.

Enlaces de interés:

Vídeo Entrevista: Andre Kertesz BBC Master Photographers (1983)

Archivo fotográfico de Kertész en La Médiathèque de l’Architecture et du Patrimoine. Gobierno de Francia

Oscar en Fotos: La pipa y los anteojos de Mondrián: André Kertész

(4) Addison Geary: André Kertész, The Lost Years

Un Pionero del Fotoperiodismo. El País, 2015

Bibliografía:

(1) Christian Bouqueret, Paris, capitale photographique 1920-1940, Paris, ediciones Jeu de Paume/Ediciones de La Martinière 2009

(2) Bourcier Noël, André Kertész, Edit. Phaidon, London, 2001, Pág. 3

(3) A. Kertèsz, photographer: The Museum of Modern Art, 1964 Introducción de John Szarkowski

(5) Bourcier Noël. Obra citada

André Kertész: Edit. Thames & Hudson, London 2007

Leer, André Kertész. Edit. Periférica&Errata naturae; Textos: Robert Gurbo y Alberto Manguel

(6) Évelyne Rogniat: Andrés Kertész: le photograph à l’oeuvre, Presses Universiatires de Lyon, 1997

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8 thoughts on “Descubriendo a André Kertész”

  1. Le partage de ta passion et de tes connaissances photographiques, nous animent et nous poussent a “découvrir, re-découvrir” ces grands artistes disparus. Ça donne très envie de voir cette exposition et de connaître plus profondément André Kertesz. Merci Nacho (tu francés es bueno)
    Yolanda

    • Qué bonito comentario Yolanda. En verdad conocer algo de la vida y del trabajo de estos artistas nos ayuda a entender momentos de nuestra propia historia. Un archivo impresionante de imágenes que son también el archivo de toda una vida. Un placer compartir este trabajo. Un saludo!!!

    • Me alegra que te haya gustado Carmen, a mi me gusta profundizar en el recorrido de fotógrafos como Kertész. Además de resultar un gran aprendizaje, es muy inspirador. Un cordial saludo.

  2. Excelente artículo. Y Kertész, un maestro del que tenemos mucho que aprender. Gracias por hacernos llegar su historia y su trabajo.

    • Buenos días Angela, muchas gracias por pasarte a dejar tu comentario. Para mi mismo es un ejercicio de aprendizaje escribir de fotógrafos como Kertész y conocerlos mejor. Un cordial saludo

  3. Me ha gustado muchísimo conocer la historia de éste gran fotógrafo André Kertész y de lo bien que lo describes, aparte de ser tú un gran fotógrafo eres muy buen escritor, me encanta todo lo que haces, un abrazo, María .

    • Buenos días María,
      muchas gracias por tu comentario 🙂 Seguiré compartiendo más historias de fotógrafos clásicos y actuales. Saber que hay personas a las que les resulta interesante es una motivación más. Un saludo!!!

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