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Descubriendo a Robert Frank

Robert Frank – 1940

En una búsqueda de Robert Frank en Google he encontrado 495.000.000 de referencias, haciéndo la misma búsqueda en youtube aparecen más de 4.000.000 de resultados. Puede que muchas no sean del propio fotógrafo, pero sólo esto da una idea de lo que supone este personaje histórico y controvertido en la fotografía que en la actualidad tiene 93 años. Con estas referencias no resulta fácil escribir sobre un artista con tanto talento y del que se ha dicho practicamente todo.

“Blanco y negro son los colores de la fotografía. Para mí simbolizan las alternativas de esperanza y desesperación a las que la humanidad está eternamente sujeta. La mayoría de mis fotografías son de gente, vista de un modo muy simple, como a través de los ojos del hombre de la calle. Eso es algo que la fotografía debe contener: la humanidad del momento. Esa clase de fotografía es realismo. Pero el realismo no es suficiente: ha de estar lleno de visión, y las dos cosas juntas pueden hacer una buena fotografía. Es difícil describir esa tenue línea donde acaba el tema y empieza la propia mente”.

Robert Frank nace en noviembre de 1924 en Zurich (Suiza), su padre Hermann Frank es un judío de origen alemán que, justamente por su origen judío, pierde la nacionalidad alemana y vive unos años esperando su pasaporte suizo y su madre Rose es también de familia judía de origen suizo. Según el mismo Frank, todo empezó en su casa de Zurich. En el piso de arriba vivía un fotógrafo que se dedicaba a retocar, así que cuando tenía 17 años más o menos, le dijo a este hombre que quería aprender lo que hacía: “era un hombre maravilloso y me enseñó una vida muy diferente de la que vivían mis padres…y este fue el principio” (1) Ese fotógrafo era Hermann Segesser pero también le “enamoró la fotografía de publicidad de Michael Wolgensinger y estuvo influenciado por el artista suizo Gotthard Schuh, y sobre todo, por Jakob Tuggener” (2). En esos años, Suiza era un país del que no se podía salir al estar rodeado de un continente en guerra así que Robert aprovecho para formarse. En cuanto terminó la guerra, la necesidad de salir de Suiza se hizo mayor.

Peru 1948 – © Robert Frank

1946 a 1954: En 1946 autoedita su primer libro titulado: 40 Fotos un único ejemplar en forma de cuadernillo con espiral, su objetivo era utilizarlo como portfolio para mostrarlo a los editores. (3) En ese mismo año viaja a Paris a la que volverá años después, Milan, Estrasburgo y en febrero de 1947 coge un barco desde Amberes a Nueva York: “Quería salir de Suiza. No quería construir mi futuro allí. El país estaba demasiado cerrado, era demasiado pequeño para mí” (4). En Estados Unidos, con 22 años, la sensación de libertrad fue total: ”¡La multitud! ¡La multitud! Nunca estuve acostumbrado a una multitud tan grande, y estaban tan entusiasmados por estar allí. ¡Era América!”. Mostró su ejemplar de 40 Fotos a Alexey Brodovitch, Director de Arte de la revista Harper’s Bazaar, que le contrata como asistente de fotografía de moda. Ese mismo año, animado por Brodovitch compra su primera Leica 35mm rangefinder. En octubre de ese mismo año deja el trabajo para seguir colaborando como freelance. A finales de los años 40 y principios de los 50, Robret Frank no dejó de viajar. Estuvo en América Central y del Sur con paradas en Cuba, Panamá, Brasil y Bolivia e hizo una parada más larga en Perú a finales de 1949. Ya había conocido a Edward Steichen, director del departamento de fotografía del MoMA y, en diciembre de 1949, le manda una carta para pedirle opinión sobre sus fotografías de Perú: “De todo mi trabajo realizado hasta ahora, estas son las fotografías que más me gustan. No es difícil fotografiar en esta país tan maravilloso”. De este trabajo auto editó dos libros al estilo de 40 Fotos, uno se lo envió a Alexey Brodovitch y el otro se lo envió a su madre. (5)

En 1949 viaja a Europa y, en el barco, coincide con el también fotógrafo Ellott Erwitt que le acompañará en parte de su viaje por Italia y el sur de Francia. Visita a sus padres en Suiza y pasa unos meses en Paris como recuerdo de su estancia anterior. Casi un año después, en febrero de 1950 regresa a Estados Unidos y ese mismo año conoce a Walker Evans. En 1951 realiza un trabajo que me llama especialmente la atención al que ha llamado. “People you don’t see” (Gente que no ves) Durante unos días fotografió la vida de 6 vecinos de su bloque, desde que salían a trabajar por la mañana hasta que regresaban a sus casas por la tarde. Con este proyecto participó en un concurso para jóvenes fotógrafos en la revista Life y consigue el segundo premio en la categoría de fotografía individual. Su descripción del trabajo es la siguiente:

Al caminar alrededor de un bloque en la ciudad de Nueva York, estas son las personas que no ves. Estos seis son o representan seis millones. Viviendo en este bloque, gradualmente comencé a separar estas seis personas del resto, no porque sean inusuales, sino porque son las típicas que ya había visto antes en casi cualquier lugar de la ciudad. Estas fotos son lo que cualquiera puede ver en esta calle, o en cualquier calle. La vida se centra alrededor de una fábrica, un almuerzo, una casa de huéspedes y un garaje. No he tratado de mostrar momentos de movimiento o emoción, sino de enfatizar las escenas que he notado una y otra vez, día tras día.”

Un trabajo más narrativo muy del estilo de la revista Life.

Robert Frank, Valencia 1952

En 1952, se muda con su familia a Paris, nuevamente Paris, una ciudad que ha enamorado al fotógrafo y a la que regresará en varias ocasiones. En Marzo de este año se desplaza, también con su familia, a Valencia, al Grao, donde pasan unos meses en los que el fotógrafo viaja por España pero del que ha quedado un magnífico libro: Robert Frank Valencia 1952 (7) Algunos se preguntan porqué eligió Valencia para vivir esos meses. El fotógrafo valenciano Pablo Casino lo explica así: “Eligió Valencia probablemente porque buscaba lugares de perfil medio, ni grandes capitales ni retirarse a un pueblucho. Un lugar donde encontrar y fotografiar vida normal, donde pasaran cosas pero no hubiese grandes prisas. Yo veo la decisión muy relacionada con la honestidad que desprende su obra y su búsqueda por deshacerse de postizos y tendencias”. (8) En el libro se incluye una amplia coversación en la que participan Sarah Greenough, Peter MacGill y Vicente Todolí de la que me quedo lo que dice V. Tolodí: “Es importante entender que lo de Valencia no fue tanto un viaje como una estancia. Allí Robert encontró la libertad que le ayudaría a concebir y llevar a cabo Los Americanos” (7)

En Agosto regresan a Paris y luego pasan por Suiza de nuevo, donde se encuentra con Edward Steichen para presentarle a algunos fotógrafos suizos, entre ellos a Jakob Tuggener. Hace tres copias de un nuevo libro llamado Black White and Things (9) en el que incluye algunas de las fotografías que ha hecho en Europa, América del Sur y Estados Unidos en los años anteriores. El diseño es de su amigo Werner Zryd y Frank incorpora el siguiente texto en forma de verso: “Gente sombría y oscuros acontecimientos / Gente tranquila y pacíficos lugares / y aquello con lo que las personas han estado en contacto / Es lo que intento mostrar en mis fotografías”. Como en ocasiones anteriores una de las copias la envía a su madre y otra se la envía a Steichen. Viaja a Londres y se encuentra con el fotógrafo Bill Brandt. En Londres hace un trabajo en el distrito financiero y se dedica a fotografiar banqueros que, en aquel momento, le ignoran absolutamente (10).

1955 a 1960. En los dos siguientes años su trabajo empieza a ser relevante. Mantiene sus colaboraciones con distintas revistas como freelance y gana algunos concursos de fotografía. El 4 de julio de 1954 en Jay, Nueva York,  hace la primera fotografía que será incluida en el libro Los Americanos, la número 17. Y con el apoyo importante de Walker Evans solicita una beca en la Fundación Guggenheim a la que acompaña con referencias del propio Evans y de Steichen, Brodovitch, Liberman…además incluye un compromiso por parte del editor Delpire de publicar en Francia el resultado de este trabajo.

Su declaración de intenciones era:

El viaje por Estados Unidos 1955-1956

“Recorrer Estados Unidos para hacer fotografías libremente, utilizando solo una cámara miniatura…Este proyecto es en esencia un estudio gráfico de una civilización…pero solo en parte se concibe como un documental: uno de sus objetivos es más artístico de lo que implica la palabra “documental”…Mi idea es observar y registrar lo que un estadounidense naturalizado considera indicativo en los Estados Unidos para retratar el tipo de civilización que nace aquí y se extiende por otros lugares…Me refiero a las cosas que están ahí, en todas y en ninguna parte, las que se encuentran fácilmente, y no las que se seleccionan e interpretan con facilidad” (11)

Evidentemente le conceden la beca y, en verano de 1955 se pone en marcha en una aventura de más de 16.000 km en su Ford Business Coupé de segunda mano. A veces solo, otras veces en familia va recorriendo 30 estados con el resultado de alrededor de 27.000 fotografías: “Me sentí como un detective o un espía. ¡Sí! A menudo tuve momentos incómodos. Nadie me puso en dificultades, porque tenía talento para pasar inadvertido”, dice en un magnífico artículo del New York Times, titulado The man who saw America, publicado en Julio de 2015 y escrito por Nicholas Dawidoff.

US 90 en route to Del Rio, Texas 1955-56 © Robert Frank

De las 27.000 fotografias selecciona 83, es decir 1 de cada 325 imágenes; 1 de cada 9 carretes. La primera edición se publicó en Francia en 1958 por Delpire como se había acordado, pero los textos reproducidos no eran del agrado de Frank. En 1960 se publica en Estados Unidos por Grove Press y, para la edición americana, Frank quiso construir una nueva estructura del libro y sobre todo de los textos. Los editores decidieron que fuera Jack Kerouac quien hiciera la introducción y esto conectó a Robet Frank con las nuevas formas de expresión literaria que estaban apareciendo en Estados Unidos, la llamada Generación Beat.

La última fotografía del libro es la titulada U.S. 90, en route to Del Rio, Texas. Se trata de una imagen de la familia de Robert Frank: Mary Lockspeiser y sus hijos Pablo y Andrea. Pablo está apoyado en su madre  y la cabeza de Andrea se vislumbra entre ambos. Como he dicho hacían algunos viajes juntos y esta es la fotografía que cierra el libro. Años después, Robert Frank perdió a su hija Andrea en un accidente aereo en Guatemala en 1974 con 20 años de edad, y a su hijo Pablo en 1994. Hay un artículo publicado por Sean O’Hagan en The Guardian, titulado The Big Empty (el gran vacío)

Fueron muchas y variadas las críticas que recibió tras la publicación del libro, incluso Minor White lo llamo “la degradación de una nación”.  La revista Popular Photography pidió a varios escritores comentarios a cerca del libro y casi todos fueron muy negativos. Los editores de la revista dijeron: “Una imagen de América cubierta de verrugas hecha por un hombre sin alegría”, Frente a todas estas críticas Frank sonrió, “Este viaje me ha enseñado a amar América. Pasaron al menos diez años antes de que el libro tuviera éxito. Para hacer una buena foto, debes actuar rápidamente, lo más cerca posible. Hacía la fotografía antes de que notaran la cámara. A menudo, la primera imagen es la mejor … “. Han pasado 60 años desde la publicación del libro por primera vez y The Americans se ha convertido en el libro de referencia para muchos fotógrafos, junto con American Photographs, de Walker Evans.

En 1960, Robert Frank deja la fotografía y se pasa al cine:

Exile on main street – Rolling Stones 1972 © Robert Frank

“La decisión: pongo mi Leica en un armario. Harto de estar a la espera, persiguiendo, a veces captando la esencia del blanco y negro, el conocimiento de dónde está Dios. Hago películas. Ahora hablo a la gente que aparece en mi visor. No es fácil, ni especialmente exitoso” (13)

Entre 1959 y 2008 Robert Frank participó en más de 25 documentales, películas, cortos (15) La primera de ellas la había hecho en 1959 con el título Pull my Daisy, inspirada en la obra de Jack Kerouac The Beat Generation, y narrada por el mismo Kerouac. En los primeros años 60 siguió haciendo algunas colaboraciones como freelance para multiples revistas como Harper’s Bazaar, Glamour y colabora en algunas publicaciones con Walker Evans. Pero se sentía más a gusto haciendo cine. En una carta enviada en 1969 a Bill Jay, editor de la revista Creative Camera le dice: “Desde que hago películas me he convertido en mejor persona. Confío en poder sincronizar mis pensamientos con la imagen, y que la imagen me responderá; bueno, es como estar entre amigos. Esto ha eliminado la necesidad de estar solo haciendo fotos. Sigo en la pelea, con vida porque creo en lo que estoy intentando hacer ahora.” Una de las películas que no encontrarás en el listado de The Museum of Fine Arts – Houston es Cocksucker Blues (16) que documenta una gira de los Roling Stones por Estados Unidos y Canadá en 1972 y que cuenta de manera muy directa el ambiente que se vivió a lo largo de la gira. Esta película cambió la forma en que los Rolling siguieron documentando sus giras, controlando mucho más lo que se grababa. Una de las fotos de Robert Frank fue utilizada también para la portada del álbum de los Rolling Stones Exile on Main Street.

En el año 2015, Laura Israel dirige un documental que comparto contigo en este post y que fue reproducido hace poco en la cadena francesa de televisión Arte. El documental se sumerge en el personaje, su vida y su trabajo. Una parte importante de su trabajo se puede ver en la página web de la National Gallery of ArtWashington

Algunas citas sobre Robert Frank que ayudan a entender la persona y su obra

Elliott Erwitt: La calidad no significa negros profundos ni el rango tonal. Eso no es calidad, es un tipo de calidad. Las imágenes de Robert Frank podrían parecer descuidadas (el rango tonal no es el correcto y cosas por el estilo), pero son muy superiores a las imágenes de Ansel Adams con respecto a la calidad, porque la calidad de Ansel Adams, por decirlo de alguna manera, es esencialmente la calidad de una postal. Pero la calidad de Robert Frank es una cualidad que tiene algo que ver con lo que está haciendo, con su mente. No está equilibrando el cielo con la arena y demás. Tiene que ver con la intención.”

Jack Kerouac, en su introducción al libro The Americans, publicado en 1959: “La locura en América cuando el sol calienta las calles y la música sale de la jukebox o de un funeral cercano, eso es lo que Robert Frank ha captado en tremendas fotografías tomadas mientras viajaba por carretera por cuarenta y ocho estados, con un coche viejo usado (con una beca del Guggenheim) y con la agilidad, el misterio, el genio, la tristeza y el extraño secretismo de una sombra que no ha sido vista antes en película.” (12)

Walker Evans: En su ensayo titulado Robert Frank. Publicado en 1958 en U.S. Camera con algunas de las fotos que luego se incluirían en el libro The Americans: “Que Frank ha respondido a Estados Unidos con muchas lágrimas, algo de esperanza y su propia fascinación, se puede observar al mirar el resto de estas imágenes de personas, paisajes de carreteras y ollas a presión urbanas, de niños semi-divinos y semi-satánicos. Muestra una gran ironía hacia una nación que generalmente no la tiene; desapego de los adultos hacia la sección más o menos juvenil de la población que se puso en su punto de mira. Esta forma vigorizante, casi punzante, rara vez se ve en una colección sostenida de fotografías. Está muy alejada de todos los imprecisos y exitosos “sentimientos de foto” sobre la familia humana; del canal de ventas pictórico sin sentido en torno a moda, culpable y, por lo tanto, de falso sentimentalismo..” (14)

John Szarkowski, en su libro Looking at photographs (1999) Texto de la imagen de Robert Frank: “Es tentador pensar que la aparición de Frank en la década de los cincuenta como un fotógrafo de profunda originalidad fue una medida de su éxito en encontrar en el terreno artístico el muy difícil reto de una cultura radicalmente nueva”

Stefan Grissemann en Robert Frank Films: “Robert Frank solamente ha hecho frente a una cosa: a él mismo. Esto se evidencia en su obra, sus películas y mucho más en su fotografía… Trabajó ajeno a las modas o las escuelas, su arte brotó literalmente de sí mismo y para sí mismo, es esta la razón por la que es tan singular e inimitable.”

Mike Jagger lo que dijo a Robert Frank a propósito de la película Cocksucker Blues: “Es una jodida buena película, Robert, pero si se exhibe en América nunca más nos permitirán entrar en el país.” (18)

Sarah Greenhough, Directora del departamento de fotografía de la National Gallery of Arts – Washington, sobre el libro Los Americano: “El libro de Robert Frank propone una mirada radicalmente diferente en torno a la sociedad norteamericana de la década de los 50, una visión realmente que era una antítesis respecto a la proyectada en las revistas de la época tales como ‘Life’, que transmiten una imagen optimista y positiva de América”

 

Mi punto de vista: Hay que tener una gran personalidad para hacer lo que Robert Frank hizo en su trabajo fotográfico. Llegado a Estados Unidos en 1947 y ocho años después plantearse semejante reto, me hace pensar en su determinación por realizar un proyecto de la embergadura de Los Americanos, que no habrá estado ausente de dudas durante el proceso. El hecho de ser ciudadano suizo (no adquiere la nacionalidad americana hasta 1963) y publicar un libro en el que transmite esa visión del pueblo americano le supone duras críticas que entiendo debían ser más por el fondo que por la forma, ya que su selección de imágenes tiene relación con su intención, lo que ha vivido a lo largo de todo el viaje y la reflexión que se iría produciendo que le llevó a conformar esa visión. En el libro de Valencia, sus intenciones son diferentes, sobre todo, porque se trata de un libro realizado muchos años después de su estancia en la ciudad y con un discurso que documenta aquella estancia. Con los años se ha demostrado que su visión tha tenido enormes consecuencias en la fotografía contemporanea. Por otro lado no dejo de pensar en la imagen que me transmite en el documental, al final de su vida, la perdida de sus hijos, sus amigos, una cierta sensación de soledad y melancolía. Nuevamente la vida intensa de un artista rodeado de artistas que también tuvieron influencia en su trabajo desde la fotografía, la pintura, la poesía, el cine…y que, a su vez, ha influido en muchos otros artistas.

Nota: Las fotos utilizadas en este post fueron hechas por Robert Frank. Este trabajo no tiene fines lucrativos, ni comerciales. Su único propósito es promover el conocimiento de la fotografía a través del estudio y la investigación de los autores y permitir a más personas el acceso a esta información de manera fácil y ordenada.

The pictures used in this post are made by Robert Frank. This work is not for profit or commercial purposes. Its sole purpose is to promote the knowledge of photography through the study and research of authors and allow more people access to this information in an easy and orderly manner.

Enlaces de interés:

(1) Leaving Home, Coming Home: A Portrait of Robert Frank (2005). Documental de Gerald Fox (V.O. en inglés)

(2) Looking In: Robert Frank’s ‘The Americans’. Audio (en inglés) de la Presentación de la Exposición en la NGA con motivo del 50 aniversario de la publicación del libro “The Americans”. Sarah Greenhough 2009

(3) 40 Fotos, Robert Frank – 1941-1946

(4) Robert Frank’s ‘The Americans’: The Art of Documentary Photography (Inglés). Jonathan Day, 2013

(5) Robert Frank en Peru. 1949 National Gallery of Art (NGA)

(6) People you don’t see. 1951 National Gallery of Art (NGA)

(8) 65 años después: Robert Frank, los cincos meses en el Cabanyal de un emblema de la fotografía. Vicent Molins 2017

(10) Fotografías de Londres 1951-1952. National Gallery of Art (NGA)

(13) Robert Frank, singular e inimitable. Babelia Feb 2017

(14) Robert Frank. Por Walker Evans. U.S. Camera 1958

(15) Robert Frank Collection. The Mueum of Fine Arts, Houston. Toda la filmografía de Robert Frank a excepción de Cocksucker Blues

(16) Cocksucker Blues– Película sobre la gira de los Rolling Stones en 1972 por Estados Unidos y Canada.

‘Cocksucker Blues’, el explosivo encuentro entre Robert Frank y The Rolling Stones. Eduardo Guillot en CulturPlaza. 2017

Robert Frank, una vida en acción. Gloria Crespo MacLennan, Babelia 2017. Galería de fotos

Bibliografía:

(7) Robert Frank, Valencia 1952. Editado por Robert Frank y VicenteTodolí. La Fábrica y Steidl 2012

(9) Black White and Things. Robert Frank. Octubre 1952

(11) En la Carretera. Viajes fotográficos a través de norteamérica. Ed. La Fábrica, 2014. Textos David Campany, 2014. Página 42

(12) Los Americanos. Fotografías Robert Frank, Introducción Jack Kerouac. La Fábrica 2015

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